Problemas de lenguajeEl lenguaje es una coordinación de coordinación recursivas, como nos enseña el Chileno Humberto maturana, es decir, dos seres vivos o más reaccionan de una manera determinada a un cierto estímulo, y esta reacción se estabiliza y se vuelve recursiva, es decir una coordinación recursiva, luego esta coordinación recursiva que viene a ser una seña con la cual se puede intercambiar intenciones de algo se vuelven a coordinar y recursivizar en comunicaciones más complejas que permiten generar el lenguaje en el nivel complejo que nosotros utilizamos comúnmente (claro está que las abstracciones son un problema de mayor complejidad).
La necesidad de complejizar tanto la definición de algo tan corriente como es el lenguaje, radica en el problema de como entendemos al hombre, para el caso del autor que narramos, se sustenta en la completa auto recursividad del sistema cognitivo como forma de adaptación al medio, es decir, uno nunca aprende algo nuevo o en otras palabras, nunca a uno le entra algo nuevo al sistema cognitivo, sino que a través de la autocomprención de los elementos primarios constructivos de la cognición se va el hombre acercando a la complejidad de la realidad o en otras palabras, mientras mayor es la complejidad interna del sistema cognitivo, mayor es la posibilidad de comprender la complejidad del medio que le rodea.
Un alcance interesante de este modelo de comprensión de la cognición está en que la psicología infantil, o psicología del desarrollo, ya que esta está precisamente encargada de interpretar quienes serían los elementos primarios de la cognición, lo que en consecuencia permitiría como alcance último axiomatizar las potencialidades de desarrollo de un ser humano a partir de la definición de los primeros elementos que constituyen su cognición, algo de esta naturaleza prevendría cualquier tipo de problema de tipo adaptativo del sujeto, sea este social, de lenguaje, de aprendizaje o cualquier otro.
La problema de definir como coordinación el lenguaje estriba en la consecuencia inevitable sobre la definición de la cognición humana, ya que, al tener en términos racionales (de cognición) el hombre una necesidad de encontrar la complejidad necesaria para absorber información (que paradójicamente nunca lo es en un sentido de novedad, sino, en un sentido de debeladora de algo que ya se sabía), la capacidad de comunicarnos radica en la capacidad de detener que la complejidad que he encontrado en un cierto punto de mí es la que se entiende con la complejidad que esta en un cierto punto de ti. Este esfuerzo de mutuo reconocimiento es entonces una coordinación y no una comunicación como el prejuicio actual tiende a definir.
Visto el problema desde este punto de vista es enteramente racionalista, ya que, el lenguaje es una forma de jugar con las coordinaciones, es decir, con los estados interiores de los otros. Así los problemas de lenguaje se pueden entender como, una carencia cognitiva, donde no soy capaz de detectar los estados en el otro, efecto de la acción del uso de mi lenguaje.
Con el problema del lenguaje así, nos damos vuelta al sentido común, pues, los problemas de lenguaje de buenas a primeras pareciera un concepto sobre como la persona se expresa, y se podrían buscar métodos mecánicos para afectar estado y mejorarlo, sin embargo, el esquema cognicionista que exponemos indicia que el tema debe ser tratado desde una estimulación hacia el aprendizaje y no hacia la expresión de lo aprendido.
El conocido método de estímulo premio, o de estímulo castigo, estaría centrado en la cognición, pero apostando a que los elementos de la cognición se pueden afectar de esa manera, lamentablemente eso es un problema y lo digo así, ya que, de ese modo mecánico de entender como se conoce, en su estructura y no solo en el lenguaje, podríamos tal vez ser todos felices, si claro esta supiéramos en que cosiste aquello, esta vinculado ese desarrollo con cambios en los valores, en la relación interna de los espíritus la cual, no se afecta ni no es mediada por la propia voluntad. 
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